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De vez en cuando sería aconsejable sacudir ropa de cama, zapatos y ropa en tu casa en la Ciudad de México: Podría estar ahí escondido un alacrán, aguardando a una presa.

¿Qué animalito será? Pues supuestamente un Vaejovis mexicanus, tras revisar fotos en internet y aplicaciones móviles de determinación de animales y plantas.

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Este artículo es una traducción del original alemán

El Vaejovis mexicanus es el nombre científico para un “alacrán marrón del centro“. Y en México la palabra “alacrán” es la denominación común para un escorpión.

Este alacrán marrón se siente cómodo en el centro del país, con un clima templado a una altura de 1500 a 2300 metros y dominada por el monstruo de la Ciudad de México. Con apenas cinco centímetros de tamaño el Vaejovis se esconde en grietas de paredes de casas, construidas con roca volcánica, o en las despensas. Y busca el calor de las camas y de la ropa. Por eso no es mala idea revisar esta de vez en cuando.

Su comida favorita: Insectos y arañas

El ser humano es para el Vaejovis demasiado grande. Escorpiones prefieren de comida en general insectos, caracoles y saltamontes. ¡Pero ojo! El veneno de un alacrán sí puede causar dolor en nosotros – y dependiendo de la especie hasta puede llevar a la muerte para el que ha sido picado: 12 de las 289 especies en México son declaradas como peligrosas para el hombre, unas 275 mil personas han sido picadas en 2018 por alacranes, según una nota del periódico universitario “Gaceta UNAM”. La cifra de fallecidos actuales es desconocida, pero del 1970 a 1980 murieron entre 700 y 800 personas en México por causa de picaduras de alacranes, según los autores en dicha nota.

Nosotros en casa descubrimos cada mes por lo menos a un Vaejovis (este es el que veis en la foto) en su búsqueda de una presa. Algunos ejemplares son pequeñitos, otras veces descubres un ejemplar más grande pegado inmovilizado en la pared blanca, el mismo sorprendido por una luz encendida camino hacia un escondite – tal como este alacrán hace unos días. O empiezas a mover cajas en la despensa y – zas – pasa velozmente uno de esos alacranes. Bajas la escalera y al borde … un alacrán. Estás sentado en el escritorio, te das la vuelta … un alacrán en el suelo. De vez en cuando hasta dos.

Vaejovis mexicanus
Parado en la pared: un “alacrán marron del centro”, supuestamente. Conocido en círculos científicos como Vaejovis mexicanus.
Foto: mc/voyyestoy.com

¿Echarlos pa`fuera o matarlos?

Sinceramente, las primeras veces que nos encontramos con los alacranes, siendo “expats”, extranjeros viviendo en México, reaccionamos como unas gallinas asustadas por un zorro: ¡Socorro, un animal peligroso! ¿Qué hacer?

Nuestro jardinero sonríe al preguntarle sobre el tema. Dice que los escorpiones son habituales en la época de lluvia. Dice que más peligrosos son las arañas grandes en nuestro jardín. Esas sí las habría que “fumigar”, o sea matarlas con un veneno. Pero si quisiéramos, podría eliminar también dentro de nuestra casa los alacranes, “fumigando”.

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Mátalas, dice nuestro arrendador, pero no con unas zapatillas, que tiene que ser algo más fuerte, debido al caparazón de los animales. Ambos reaccionan bastante relajados en relación con los alacranes. Y bueno, al principio seguimos el consejo y los aplastamos, pero sinceramente no es algo agradable. En primero que no son tan pequeños, esos alacranes. Y segundo: ¿A quién le toca esa tarea cuando todos los otros miembros de mi familia se niegan hacerlo? Pues …

Así que desde entonces prefiero cazarlos y echarlos para afuera: Tomas un tupper, tratas de mover al alacrán hacia él, usando por ejemplo un papelito, y rápidamente, una vez dentro , tapas el envase con su tapa. Por cierto, un alacrán puede ser bastante veloz en cuando advierte peligro (para él mismo). Y siempre pon atención a su colita venenosa: Si se dobla, es que el alacrán captó un peligro para él y toma una actitud defensiva. Ok, estamos hablando de un animalito de cinco centímetros de tamaño …

La otra idea es ignorarlos: ¿Versíon pequeñita? Déjalo donde está.

¿Te picó? Existe un antidoto

Al menos el veneno de los Vaejovis es inofensivo para los humanos. Es como una picadura de una abeja, tranquiliza nuestro arrendador. Y sí son útiles los animalitos: exterminan insectos o cucarachas. Así que si el alacrán marrón sale a pasear por las casas y lo descubres: tal vez no lo mates, pero mejor atrápalo y échalo para afuera.

En general es recomendable acudir con un doctor en caso de una picadura, y aunque sea solo por quedar tranquilo. En caso de síntomas con peligro para tu salud el doctor te dará un antidoto. Si quieres informarte más sobre alacranes, picaduras y tratamiento: El hospital Ángeles Azules (Ciudad de México) ofrece información útil en esta página.

Yo hasta ahora he tenido suerte de no haber sido picado – ni necesito saborear dicha experiencia. Ya me basta tener que defenderme de las picaduras de los mosquitos aquí en las noches en la Ciudad de México …

¿Vaejovis o Centroruide?

Lo único que me preocupó del escorpión de la foto: Existe una especie parecida, titulada “Centroruide limpidus”. Se ubica en el estado aledaño de Morelos, prácticamente a nuestras puertas. Y esa especie sí es complicada para los humanos. Reviso una vez más las fotos: ¿Realmente fotografié (y saqué pa`fuera) al Vaejovis inofensivo, o fue más bien a su primo venenoso? Me tranquilizo suponiendo que habrá sido el Vaejovis.

Así estamos con nuestras “mascotas” en esta ciudad. Más por venir.
Miguel Castro/voyyestoy.com


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